cabecera aqui blog

Condecoraciones a militares bolivianos o un exceso presidencial

Editorial

Las condecoraciones y los ascensos, como premios en favor de militares detenidos y maltratados en Chile por invadir territorio de ese país debido a un supuesto o real extravío nocturno y cuando al parecer perseguían a contrabandistas, resultan desmedidos, pero explicables porque el Presidente boliviano está interesado en hacer la mejor buena letra con los uniformados, al menos, con dos presumibles propósitos: consolidar el apoyo de las Fuerzas Armadas a su gobierno que pierde respaldo popular y para que el pueblo apoye un comportamiento presuntamente patriótico que asumieron los uniformados y la de un Presidente que reconoce méritos —dudosos méritos decimos nosotros—, en coincidencia con los bolivianos que consideramos que las condecoraciones y los ascensos para aquellos militares son un nuevo exceso presidencial, para decir lo menos.

Leer más...

Será muy difícil vencer a la criminalidad en Bolivia

El gobierno, según se advirtió en la reunión realizada hace días en Santa Cruz, carece de un criterio estudiado y completo sobre las causas de la criminalidad en nuestro país, la que provoca la inseguridad ciudadana que resulta incontenible, sobre todo este último tiempo. Además allí quedó claro que, entre los gobernantes, predomina la idea que para vencerla se deben aprobar y aplicar leyes e intensificar la represión policial y, quizá, militar.

Leer más...

Violadores del derecho a la vida pretenden comprar impunidad

Asambleístas del MAS ofrecieron Bs 100.000 (Bs 50.000 para cada familia) a los papás de los dos estudiantes muertos en Caranavi, en mayo de 2010, con la condición de que se archive un juicio criminal por asesinato que se sigue a los probables autores, según denuncia de un abogado el que, luego de que fue amenazado con otro juicio penal, con carta pública retiró la denuncia y pidió disculpas a los funcionarios jerárquicos del Ministerio de Gobierno.

Leer más...

c. Presidente: respete los derechos de los pueblos indígenas

Compañero Presidente: quizá le caiga mal que le recordemos que tiene la obligación constitucional, según el derecho consuetudinario y un mandato ético de respetar, como el que más, los derechos de los pueblos indígenas, lo que no sólo no hace sino que parece ufanarse cuando estropea esos derechos lo que está en contra del mandato que recibió del pueblo y, en particular de los indígenas, muchos de los cuales todavía sacan pecho por "su" Presidente indígena que gobierna Bolivia, aunque otros (entre los que estamos los de este semanario) nos convencemos, muy a pesar nuestro, de que usted sacrifica los verdaderos intereses regionales, populares y nacionales cuando ejerce la política desde el Palacio Quemado y, por el contrario, hace esfuerzos, por ejemplo, para concertar con empresarios de toda laya.

Leer más...

¿El que recuenta votos gana o cuando menos empata?

El cura guerrillero Camilo Torres, caído en combate en la selva colombiana, escribió que él se negaba a participar de elecciones en su país porque la oligarquía, al escrutar los votos, se anotaba la victoria. Y eso decía a pesar de que él era parte de un frente de la izquierda en Colombia por la que murió.

Quienes viven y/o vivimos en armonía con las normas de la ética, que antepone los verdaderos intereses regionales, populares y plurinacionales a los individuales, jamás esperan ni esperamos (¡vaya ingenuidad!) que eso ocurra con un o desde un gobierno que dice que impulsa una revolución democrática y cultural.

Estos últimos días, al conocer los resultados oficiales y casi finales de las elecciones de jueces supremos del 16 de este mes en Bolivia, lo menos que nos invade es la sospecha de que en departamentos como La Paz o se han volcado los resultados o se han ejecutado otras formas de un fraude gigantesco, lo que se puede catalogar como un comportamiento esencialmente antidemocrático.

En Bolivia tenemos una lamentable tradición de fraude electoral, otrora frecuente, cada vez que se convocaba a una consulta a los electores.

El fraude electoral más reciente fue el que cometieron, sobre todo desde la Corte Nacional Electoral de entonces, en favor del ex ministro del Interior del dictador Hugo Banzer. Fraude que, sin embargo, resultó inocultable porque los votos presuntamente depositados en las ánforas fueron más que los votantes inscritos en los registros. Ante la presión cívica y política de los bolivianos, el dictador Banzer se vio obligado a disponer la anulación de esa consulta, mediante el tribunal electoral de ese momento.

Estaba muy claro que los candidatos a jueces supremos, con apoyo de los electores del gobierno, ganarían las elecciones aunque los votos nulos y/o en blancos sean menores o mucho mayores, como los recuentos no oficiales lo evidenciaron. Incluso el Vicepresidente dijo que antes un poco más de 130 parlamentarios nominaban a los jueces supremos y sugirió que los candidatos que obtengan más que aquel número de legisladores, en las últimas elecciones, tendrían mayor legitimidad que los jueces anteriores al llamado Estado plurinacional.

Asimismo, diversos factores difundidos durante una rara campaña para los candidatos a jueces supremos confluyeron para advertir que los votos nulos y los votos blancos serían crecidos, fuera de lo corriente, como se sabe que fueron.

En La Paz, con la mayor cantidad de electores con relación a los otros departamentos, cabe recordar que los resultados no oficiales (de la encuesta a boca de urna y/o el conteo rápido) refirieron que los votos nulos eran más o muchos más que los válidos, en tanto que la suma de votos nulos y votos blancos, eran abrumadoramente más que los válidos.

Especialmente los reporteros de los medios de difusión en la sede de gobierno (después de vencer la oposición de jueces y/o jurados electorales), en innumerables casos, junto a pocos ciudadanos fueron testigos del recuento de los votos en los recintos electorales. Más aún, el domingo 16, en horas de la noche, además, del resultado de la encuesta de la boca de urna y del conteo rápido, conocimos despachos de los reporteros de medios radiales y televisivos que dieron cuenta de que en todos los distritos electorales de La Paz (capital), como de las ciudades intermedias en las que se concentra la mayoría de la población paceña, ganaron, a mucha distancia, los votos nulos respecto de los válidos y los votos blancos acrecentaban esa diferencia.

La lectura respecto de esos resultados en los que de lejos ganaron los votos nulos y blancos —datos no oficiales, reiteramos— con seguridad que es distinta, así como es dispar la respuesta a la pregunta por qué esos resultados.

Los votos nulos y los votos blancos son formas de rechazo a los candidatos a jueces supremos, a la calificación de méritos suyos que hizo la Asamblea Legislativa Plurinacional, a la modalidad de propaganda electoral (sólo desde el Tribunal Supremo Electoral), a la forma de elección de esos funcionarios, a la propaganda gubernamental de que con esa renovación de juzgadores empieza una revolución judicial, también a la gestión del gobierno.

Los gobernantes, renuentes a la autocrítica tan necesaria, se limitan a decir que faltó propaganda electoral para que los electores conozcan a los candidatos a jueces máximos, que la marcha indígena influyó negativamente contra aquellas elecciones, que los que llamaron al voto nulo (y en blanco) asumieron una conducta antidemocrática y que son unos resentidos, que muchos electores no conocieron a los candidatos, que con esas elecciones aplicaron la Constitución Política del Estado, entre las más difundidas.

Tales elecciones ¿fueron un referéndum? En rigor no. Pero el Presidente al afirmar que ganaría con un 70 por ciento en aquella consulta, se involucró en ella y desafió, sin necesidad política alguna, aunque quizá así trató de interpelar a sus parciales o fue una inusual campaña electoral.

Los resultados que se conocieron con carácter no oficial son un revés político de mucha importancia para Evo Morales y para los gobernantes.

Por todo lo dicho, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tiene la obligación ineludible de convencernos de que no hubo fraude alguno el momento del recuento oficial de votos. Los resultados ya han sido ensombrecidos y los opositores al gobierno, lamentablemente, dicen que se han confirmado sus denuncias de fraude. Allá estos últimos.

La modificación de los resultados electorales, por el TSE, no conseguirá el cambio del comportamiento de la mayoría del pueblo boliviano respecto del gobierno. Ocurrirá lo contrario: si se confirmara algún fraude, así sea sólo en La Paz, perderá el gobierno, los cambios, la democracia que todavía es restringida, más allá de que se exageran sus bondades.

Más aún: según datos, que no son definitivos, la abstención fue del 20 por ciento la que, sin ser alta, es para tomar en cuenta porque en el pasado inmediato fue mucho menor. Aquella abstención, además, podría tener un mensaje de molestia ante unas elecciones de veras contaminadas con elementos antidemocráticos diversos.

Las elecciones de jueces supremos, a pesar de su naturaleza y de que se realizaron por primera vez, son una forma de lucha política democrática (urnas y no armas, dice el Presidente). Eso es inocultable, por eso resulta insostenible decir que al gobierno en nada le afecta aquellos resultados.

Los jueces supremos elegidos ya pueden o no contar con la legitimidad suficiente, pero si los votos nulos y los votos blancos, emitidos por la inmensa mayoría de los electores, son también un rechazo a esos juzgadores.

Y si se comprobara el fraude que se lee en los datos oficiales casi totales sólo quedará exigir que se anulen esas elecciones, acción que reivindicaría al gobierno y al TSE, ante el pueblo, al menos en parte.

Si se confirman los resultados oficiales de las elecciones del 16 conocidos y casi totales sólo se acrecentará el descontento de la mayoría del pueblo boliviano o en éste seremos más los indignados que se alzan en el mundo contra el imperialismo y el capitalismo.

Aquí los indignados enfrentaremos al fraude, aunque se confirmen aquellos resultados electorales dudosos que no cambiarán el comportamiento electoral de los que votaron o votamos nulo o blanco el 16 de octubre.

Síguenos a través de:

facebook icontexto inside icon  twitter-logo-enelpc

El infamatorio

Creacionismo, filtraciones e inicio de la campaña del MAS (Miscelánea palaciega 6)

El Infamatorio
Domingo, 12 Mayo 2019

Ricardo Aguilar*

Mayo de 2019

“Las elecciones se respetan [...]. [La] Elección nacional vamos a respetar, en todo caso.” Evo Morales.


Read more...

Los vítores chilenos de La Moneda al abogado de la carcoma (Miscelánea palaciega 5)

El Infamatorio
Viernes, 03 Mayo 2019

(Casa tomada de Cerruto)

Ricardo Aguilar Agramont*

Julio de 2018

Ese estruendo de palmas y ovaciones que cruza con decisión el viento desde La Moneda hasta Palacio Quemado es el merecido reconocimiento a la ardua, infatigable y meticulosa labor emprendida los últimos años por el abogado de la carcoma para socavar la demanda marítima boliviana. Su incansable quehacer hoy llega a la cúspide con el enjuiciamiento del vocero de la demanda, Carlos Mesa, con una suerte de canalización de fondos bolivianos ¿indirectamente? al abogado de Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con la liberación de toda culpa de los falsificadores de documentos y con el regalo de más de 40 millones de dólares de dinero ajeno a los defraudadores.


Read more...

La soledad del poder y el abogado de la carcoma (Miscelánea palaciega 4)

El Infamatorio
Jueves, 02 Mayo 2019

Julio de 2018

Ricardo Aguilar Agramont*

La literatura nos da una y otra vez patéticos ejemplos históricos de la infinita soledad del poder y sus aderezos (el dinero, la fama, etc.).


Read more...

Los poderosos derechos humanos de los privilegiados (Miscelánea palaciega 3)

El Infamatorio
Martes, 30 Abril 2019

Ricardo Aguilar Agramont*

Julio de 2018

Las perlas del extravío oficialista de la última semana y media son grandes. Quién sabe si fueron inspiradas por el aturdimiento que ocasiona el poder en demasía y el mucho tener. Primero que nada, están las joyas referentes al ministro de Gobierno Carlos Romero, si bien el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, diría más o menos así: “primero que nada, está el ministro Romero”.


Read more...

Política criolla, retrospectiva (Miscelánea palaciega 2)

El Infamatorio
Domingo, 28 Abril 2019

Ricardo Aguilar Agramont*

Junio de 2018

Después de la concatenación de contradicciones oficiales respecto de la lamentable muerte deJonathan Quispe y la versión oficial de que un policía autosuficiente disparó el proyectil que le cegó la vida, vino la declaración del ministro Carlos Romero sobre la interdicción de realizar manifestaciones políticas en eventos deportivos.


Read more...

Visitas

11508353
Hoy
Ayer
Esta semana
Este mes
Total
3620
5721
30655
77519
11508353