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La tarea entre todos: vencer al coronavirus

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Editorial de Aquí 306

Sin la unidad de los bolivianos no fuera posible la cuarentena total que lleva más de un mes y que podría ampliarse. Unidad que es por la salud y la vida en Bolivia y en el mundo.

Esa unidad no es fácil de mantener porque ciertos ciudadanos no se incorporan al gigantesco operativo ni se consigue su participación con el uso de la fuerza del Estado: Policía Boliviana y Fuerzas Armadas.

Los masistas, a pesar de que aseguran que respaldan la cuarentena total, al menos coinciden y/o alientan la desobediencia a la cuarentena por lo que, en los hechos. son actores de la división frente a la unidad lograda en la campaña anticoronavirus. La disidencia respecto de la cuarentena tiene dos vertientes que se complementan: la que integran los que constatan que en las actuales condiciones de Bolivia tienen abierto el camino para hacer negocios con ganancias disminuidas, pero seguras y en el otro agrupamiento participan los militantes y amigos del MAS que juegan el papel de oposición desbocada del gobierno de Añez, con lo que lastiman los intereses del pueblo y de la sociedad boliviana.

A la campaña antipandemia, la inmensa mayoría de los bolivianos aportamos con lo que tenemos para que la cuarentena total contenga al coronavirus y para que por ese sendero avancemos para vencerlo. Los que tienen menos aportan mucho más o todo lo que poseen en la actual campaña, Esa es la contribución de los que si no trabajan no comen o comen mucho menos, y porque acaban sus escasas reservas, porque dejaron de trabajar un mes o más. Los otros bolivianos, los que tienen sueldos o salarios pierden de ganar horas extras y otros incentivos; sin embargo ganan, aunque sea una parte de lo que percibían antes de la emergencia sanitaria. De todas formas, se sabe que algunos asalariados pierden sus trabajos y a otros no les pagan sus salarios.

Empresarios deben perder ganancias y debe haber casos de los que ven que están en riesgo sus inversiones, su capital; no obstante, el aporte de los empresarios a la campaña antipandemia es de los que tienen con qué hacerlo. Hay empresarios que participan de campañas para proveer alimentos a los que no tienen o para comprar ropa de bioseguridad para hospitales.

Los bonos surgidos para aliviar la difícil situación que enfrentamos los bolivianos, no reemplazan ni reemplazarán los ingresos normales de los bolivianos, obtenidos por la venta de su fuerza de trabajo. Esos bonos son transitorios y para aliviar el hambre.

Ante esos bonos, el candidato del MAS a la Presidencia de Bolivia ha dicho, para medios de difusión, que el gobierno en funciones ha decidido el pago de aquellos bonos con demora, en un monto por debajo de lo que él propuso y que la distribución de esos ingresos extraordinarios se lo hace con deficiencias. Así los masistas muestran que son opositores de todos los días del gobierno interino.

Hasta el cierre de esta edición, habían cobrado esos bonos más de dos millones de compatriotas, según fuentes oficiales, incluidos los jubilados que reciben sus rentas como antes de la emergencia que vivimos

Hay familias bolivianas que no reciben ninguno de los bonos. A esas familias se les entrega alimentos desde alcaldías, gobernaciones y los que distribuyen bolivianos que promueven campañas. No obstante esas manifestaciones solidarias, se sabe que hay familias de nuestro país a las que no les ha llegado el pan de cada día.

Sin embargo, una consecuencia no deseada de esas campañas, destinadas a reunir víveres para distribuirlos y/o para organizar ollas comunes, es que sin dejar de ser solidarias podrían convertirse, por extensión, en actos para conseguir apoyo electoral para los organizadores de esas campañas. Y es muy difícil o imposible separar los actos solidarios de las campañas electorales, aunque las elecciones siguen postergadas y, por tanto, formalmente no hay o no debe haber campañas electorales.

La unidad de los bolivianos por la salud y la vida, con la que se sostiene la campaña anticoronavirus podría probarse, una vez más, el momento en el que los gobernantes decidan prolongar la cuarentena por lo menos hasta el 15 de mayo, como proponen autoridades subnacionales, a diferencia de otras pocas autoridades locales que sugieren levantar ya, progresivamente, la cuarentena.

En capitales departamentales y provinciales se nota resolución de autoridades y pobladores que resuelven “encapsularse”, vale decir, endurecer el encierro, aunque por días.

Para que sea sostenida la cuarentena prolongada, sus actores deben recibir una vez más esos bonos. Si no hay ese apoyo económico, aunque parcial, difícilmente se mantendría la cuarentena.

La prolongación de la cuarentena, con los bonos pagaderos una vez más, tendría que suspenderse de manera progresiva y quizá por regiones y según actividades económicas que aseguren el trabajo y la reactivación de la economía, lo que tendría que guiarse por un plan, así sea transitorio.

La unidad alcanzada para sostener la cuarentena en vigencia, tiene que mantenerse incluso mientras se suspenda por etapas o progresivamente.

La cuarentena prolongada será mantenida con la unidad de los bolivianos porque en ese momento seguirá el gigantesco accionar por la salud y la vida de los seres humanos en el planeta tierra y en Bolivia.

Como se dijo, en una nota de la anterior semana de esta publicación virtual, la campaña anticoronavirus como tarea descomunal, los bolivianos debemos emprenderla entre todos, esto es, con los masistas (opositores reales al gobierno), sin ellos porque podrían autoexcluirse o, contra ellos si, como sucede actualmente, militantes del MAS y sus simpatizantes se comportan, sin tapujos, como opositores a la campaña antipandemia.

La tarea entre todos, ahora, es la campaña antipandemia, con la unidad de los bolivianos como instrumento para vencer al coronavirus.

Y esta campaña, en la que los bolivianos estamos incorporados debe continuar, para lo que se tiene que superar actitudes como la de los choferes de El Alto. ¿Por qué? Porque uno de los dirigentes sindicales de ese sector, con la ligereza del que no entiende los alcances devastadores del coronavirus en el mundo y en Bolivia, el que habló en representación de 45.000 de sus afiliados, dijo que ellos ya no soportan la cuarentena y que se debe suspender el 30 a este mes, que los bonos son insuficientes y que ellos necesitan trabajar para ganar el sustento de sus familias y que deben laborar los que estén sanos. Nótese el parecido entre lo expresado por aquel dirigente sindical de los choferes alteños, con lo dicho por el presidente brasileño, el que afirmó que primero está la economía y después está la salud y la vida de la gente.

Choferes como aquel vocero sindical se inscriben en la lista de los opositores a la campaña contra la pandemia y se ubican en contra la cuarentena. No tenemos que olvidar esa confesión de un sindicalista que no oculta que también existen esos bolivianos que ponen sus intereses económicos muy por encima de la salud y de la vida de la gente.

La Comunidad Ciudadana (CC) y la Ruta por la democracia, con similitudes y con diferencias como parece natural, proponen establecer un acuerdo entre los actores de la política boliviana, para seguir en la campaña antipandemia, para compartir una propuesta destinada a reactivar la economía boliviana, con vistas a la crisis que azota en el mundo.

De ese acuerdo nadie debe ser excluido, por tanto, el MAS debe ser uno de los que lo comparta.

Y de ese acuerdo deben participar, también, los trabajadores, aunque sólo sea para que éstos busquen preservar sus empleos y por tanto sus ingresos.

Un empresario ha dicho, para radio Fides, que se deben preservar los puestos de trabajo de los asalariados, así como sus ingresos, pero que en algún momento debe establecerse la “flexibilidad” laboral, es decir, los despidos de asalariados, como cuando se impuso el neoliberalismo en Bolivia y en varios puntos del globo.

El acuerdo propuesto debiera tener elementos que vitalmente interesen a los trabajadores, firmen o no esos acuerdos las organizaciones sindicales.

Ese posible acuerdo sobre la economía (que incluye la participación decidida en la campaña antipandemia, como primordial), aunque no se lo diga expresamente y aunque se lo oculte, será esencialmente para salvar al capitalismo en Bolivia. Opinaremos en esta publicación virtual, de la forma más oportuna que nos sea posible, sobre el acuerdo propuesto.

Ese acuerdo, referido al apoyo ciudadano a la campaña anticoronavirus y para salvar la economía (entiéndase para salvar el capitalismo, como cuestión inevitable, reiteramos), debe contemplar, como otro de sus componentes, la realización de las elecciones, las que según aquellos proponentes del acuerdo que comentamos, deben subordinarse a la tarea que busca vencer al coronavirus y a un plan para reactivar la economía boliviana, la que ya está en crisis.

Concluimos en que debemos aportar, desde nuestro sendero, a mantener la cuarentena, ahora, y cuando se prolongue, como es probable. Del acuerdo para reactivar la economía deben considerarse, también, los intereses de los trabajadores. Y sobre las elecciones postergadas, se debe respaldar que aquéllas se realicen en el curso de este año, apenas venzamos al coronavirus.

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