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Nadie quiere en un trabajo a una recién salida de la universidad y sin experiencia

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Egresada de la UMSA:
Valeria Apaza estudió Derecho en la UMSA, ahora es micro-empresaria en El Alto
Claudia Domitila Nina
(AquíCom/08-12-14). A Valeria Apaza sus limitaciones económicas la obligaron a dejar de un lado sus estudios y se dedicó a trabajar:
Mis papás son de provincia, en mi familia somos 10 personas. Cuando mis hermanos mayores han terminado de estudiar...; uno de ellos se vino a La Paz. Como se sabe en provincia, sembrar, cosechar y vender nuestros productos es la única manera de que todos los hijos de los campesinos puedan comer y estudiar.
Mi familia de 10 personas ya no podía abastecerse con los terrenos que teníamos, pues éramos muchos para tan pocos; por eso, mi hermano mayor, Nicolás, se vino a La Paz, alquiló un cuarto en El Alto, por la zona de Villa Mercurio, ahí estuvo por dos años más o menos, mi papá venía a verlo cada cierto tiempo. Y ya teniendo más confianza con los dueños de casa, se decidió que yo, junto a mis tres hermanos menores, también vendríamos a vivir al lugar donde estaba mi hermano mayor.
Nicolás entró a trabajar como sereno a un edifico muy conocido del centro de la ciudad de La Paz; el hermano, que me sigue, Guillermo, entró al cuartel, mientras yo y mis hermanas menores entramos al colegio más cercano para terminar de estudiar.
Guillermo, al salir del cuartel, estudió una carrera técnica y justo antes de terminar se le presentó una oportunidad de trabajo en una empresa de caminos, por eso se fue, le estaba yendo bien y su contrato se amplió, por eso ya no volvió.
Casi al terminar el colegio, Nicolás nos daba dinero para nuestros gastos, justo para mantenernos, pero yo y mis hermanitas ya éramos grandes y teníamos algunos antojos de ropa, y otras cosas más, por eso, decidí buscar trabajo. Las alfombras, tejidas con lana y pedazos de ropa, en ese momento estaban de moda, justo ahí fue donde empecé a trabajar. Estaba años trabajando en ese lugar, luego del colegio, llegaba, comía lo que mis hermanas cocinaron, me cambiaba y me iba a trabajar...
Entré a estudiar, primero a un instituto, la carrera de auxiliar de oficina, luego entré a la universidad, UMSA, a la carrera de Ciencias Políticas, estuve un año, pero me llamó más la atención la carrera de Derecho. Como se sabe, los gastos ahora sumaron, pues en la universidad te piden dinero para fotocopias, trabajos de grupos, entre otras cosas.
Lo que ganaba en la pequeña empresa de alfombras ya no me alcanzaba. Mis papás seguían pendientes de nosotros y, casi siempre, nos traían productos como papa, charque, queso, que a la vez iban a vender a la ciudad. De esa forma mi papá conoció algunas personas importantes en un ministerio y les habló de mis estudios que he hecho, más bien uno de ellos le dijo que había un puesto para ayudante de oficina.
Por otro lado, a mi hermana menor, Rosa, también le encontró trabajo en un puesto de ventas en El Alto. Todos los que hemos venido a La Paz comenzamos a trabajar.
Después de unos seis años mi hermano Guillermo volvió de vacaciones a El Alto, con sus ahorros compró un terreno por Río Seco. Nicolás comenzó ahí una construcción de cuartos, para más tarde irnos a vivir al lugar. Nos costó dejar aquella casa, pues, nos encariñamos con los dueños de casa.
Lastimosamente, en mi trabajo hubo reducción de personal porque justo se había llevado (a cabo) unas elecciones nacionales y entraron a trabajar los del partido. Ya no teniendo trabajo, decidí hacer lo que sabía: alfombras, por unos años, pero no se vendían bien, mis ingresos económicos ya no me alcanzaban, el trabajo era muy moroso y mis estudios en la universidad continuaban requiriendo más dinero.
Así, tuve que dejar de estudiar derecho, claro he podido egresar, pero nadie quiere a una recién salida de la universidad y peor si no tiene ninguna experiencia en el área. Por eso, he decidido dedicarme a otra cosa. Yo antes era de pollera, tal vez ahí vi la oportunidad de coser "centros", son tipo enaguas que se ponen las señoras de pollera, dentro, los hay de muchos colores y con diferentes materiales.
Me fue bien en ese emprendimiento, de a poco conseguí más caseras y a la larga se hicieron fijas.
Bueno no sé si ahora podría terminar de titularme, pues ya estoy en este negocio y ya no tengo tiempo tampoco, a veces salgo de viaje al interior del país y el tiempo es lo que me falta (AquíCom/08-12-14).

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